El próximo 9 de julio, la ciudad de Luján vuelve a convertirse en el epicentro de una de las competencias más emblemáticas de la Argentina: la Carrera de la Virgen, que año tras año reúne a miles de participantes de todo el país y combina deporte, fe, comunidad y solidaridad. Al ser una de las carreras de mayor convocatoria de la Argentina, la propuesta vuelve a reunir a corredores profesionales, amateurs, familias y peregrinos en una experiencia única que tiene como escenario el corazón espiritual del país: la Basílica Nacional de Luján y la histórica Plaza Belgrano, dos de los espacios más representativos de nuestra identidad nacional.
“Quienes participen van a poder disfrutar no solo de una competencia de primer nivel, sino también de una ciudad que viene transformándose, con la obra del río, los nuevos puentes y un circuito que atraviesa el corazón de Luján. Es una oportunidad para recorrer y apreciar desde distintos puntos la Basílica, Plaza Belgrano y todo nuestro centro histórico. Además, contamos con un gran dispositivo logístico y organizativo, en una ciudad que está acostumbrada a recibir a miles de personas y a ser anfitriona de grandes eventos”, destacó el Intendente Leonardo Boto.
Organizado por Pablo Colombo y Estanislao Claisse junto al Municipio de Luján, la competencia contará con distintas modalidades pensadas para todas las edades y niveles: distancias competitivas, participativas y caminatas recreativas, permitiendo que cada persona pueda sumarse desde su lugar y vivir esta experiencia. Con inscripciones cerradas, la carrera se realizará el próximo jueves 9 de julio y tendrá la media maratón de 21K, también 10K, participativa de 5K y caminatas recreativas de 1K.
Las actividades preliminares comenzarán a las 9.30 horas y la largada oficial tendrá lugar a las 11 horas, sobre la Avenida Nuestra Señora de Luján. Desde allí, los más de 7.000 corredores confirmados recorrerán un circuito urbano que atraviesa los lugares más emblemáticos de la ciudad. Cabe destacar que uno de los grandes valores que distingue a la Carrera de la Virgen es su carácter solidario: parte de lo recaudado será destinado a fines comunitarios y sociales, reforzando el espíritu colectivo que atraviesa cada edición y transforma cada kilómetro recorrido en una oportunidad concreta de ayuda.
