Tras cautivar a miles de visitantes desde su apertura en diciembre, Monet inmersivo entra en sus últimos días en el Centro de Experimentación del Teatro Colón. La muestra, que se convirtió en uno de los grandes acontecimientos culturales del verano porteño, se despedirá definitivamente el 18 de febrero, por lo que quedan solo unos días para vivir esta propuesta que fusiona arte, tecnología y emoción. A lo largo de su estadía en Buenos Aires, la experiencia se consolidó como un éxito rotundo: público de todas las edades destacó su impacto visual y sensorial, la calidad de sus proyecciones monumentales y la posibilidad de adentrarse en el universo creativo de Claude Monet de una manera completamente nueva e inmersiva.
Con una combinación de música envolvente, narrativa cuidada y tecnología de vanguardia, Monet Inmersivo transformó la manera de experimentar el arte clásico, convirtiendo cada visita en un recorrido memorable que dialoga entre tradición y modernidad.

Se trata de una experiencia multimedial que transporta al público al corazón de la obra del genio del impresionismo. A través de proyecciones en 180 grados que cobran vida fuera de los marcos, cada superficie del espacio se convierte en un lienzo dinámico donde los colores, la luz y el movimiento recrean la esencia de sus pinturas más icónicas.
El recorrido invita a explorar decorados inspirados en sus obras para tomar fotografías inolvidables, vivir experiencias con cascos de realidad virtual, conocer réplicas de sus cuadros, escuchar explicaciones sobre su proceso creativo y participar en espacios interactivos con mesas de dibujo y salas de proyección inmersivas.
