Valeria es directora, actriz y docente, y forma parte de la Compañía Callejón bajo la dirección de Javier Daulte. Es precisamente en esa sala donde en un par de semanas nomás estrenará su nueva creación: «Ruido de mar». Pero, ¿de qué se trata esta propuesta?
En la costa de Puerto Deseado, donde el viento arrastra recuerdos y el mar susurra culpas imposibles de callar, Paulo vive anclado a una pérdida: la desaparición de su hermano Ulises en altamar. Años después del naufragio, el dolor sigue latiendo como el ruido constante de la marea. Decidido a desprenderse del pasado, vende su casa (que pronto será transformada en escuela por un joven profesor recién llegado desde la ciudad) y concentra sus últimas fuerzas en reparar el viejo barco “Noctiluca”, único testigo de aquella tragedia.
Los contrastes del relato pintan un paisaje bello, gracioso y melancólico. La rutina del pueblo, los encuentros en la taberna El Pulpo Jocoso, los marineros desfachatados con sus historias de amores cruzados y viejas rencillas. Por otro lado, Paulo, se debate entre quedarse anclado en la memoria y la posibilidad de avanzar. La llegada de dos personajes altera la rutina cotidiana del lugar. Por un lado, Andrea una mujer acaudalada que regresa al pueblo con planes de modernización y amenaza con transformar para siempre la identidad del pueblo. Por el otro, Jorge, un maestro de escuela idealista que busca empezar de nuevo lejos del cemento y la angustia urbana, y que abrirá un inesperado vínculo con Paulo que lo enfrenta a sus propios fantasmas.
El texto de Hernán Molina cuenta con dirección y puesta en escena de Valeria Camino, y con las actuaciones de: Gustavo Bayley (Paulo), Lucas Tamer (Jorge), Federico Ventosa (Marinero René), Alejandro Ríos (Marinero Goyo), Juli Figueroa (Fonseca / Relator), Azul Hermo (Clara), Juan Fernando Richat (Beto), Juan Manuel Oviedo (Capitán Aondi), Lulai Paulini (Andrea).
Entre el humor costero, la ternura y la poesía, «Ruido de mar» es una historia que nos habla del duelo, la culpa y la posibilidad de redención. El mar -siempre presente, siempre femenino- funciona como espejo del alma: puede arrebatarlo todo, aturdir con su ruido constante, pero también ofrece la chance de volver a empezar.
«Ruido de mar», desde el 4 de abril los sábados a las 19.30 horas en Espacio Callejón, Humahuaca 3759. Entradas en venta por Alternativa Teatral.
